El primer documento
escrito con referencias explícitas sobre esta localidad, data del siglo
XII.
Durante la edad de
bronce, el término de Piedrabuena albergó numerosas poblaciones. Dichos
poblados se encuentran en cotas de unos 800-900 metros, localizados en
las sierras que circundan a esta población.
Será a partir de la
Batalla de Navas de Tolosa cuando Piedrabuena pasa a formar parte de la
Orden de Calatrava.