Nota de prensa de la Peña Ciclista El Prado de Ciudad Real
Cerca de 300 ciclistas tomaron la salida de la VII
Ruta Cicloturista Internacional "Batalla de Alarcos". Edición que
homenajea al ciclista manchego ya retirado José Antonio Pecharromán,
quién ha acompañado durante unos 50 kms al pelotón que integraban esta
ruta
En un día en el que en el cerro de Alarcos se representa lo que en su
día pudo ser la Batalla de Alarcos, cerro y lugar en el que en su día
hubo un encuentro sangriento entre Moros y Cristianos. Y nombre que en
su día escogió
la Peña Ciclista El
Prado para dar a conocer su ruta cicloturista, como presagio de lo que
los ciclistas año tras año, tendrán que pasar para llegar a ganar o a
terminar dicha ruta.
El comienzo de esta batalla cicloturista empieza por tanteo de
unos y otros ciclistas, unos por veteranos en este recorrido, y otros
por novatos. Todos están a la expectativa de esos atrevidos que lanzan
su primer ataque en este cerro de Alarcos, que desde su primero giro
desde la carretera de Poblete acomete unos dos kilómetros de una dura
rampa que pone a todos en fila de a uno, y que agarrados fuertemente a
su manillar, cada uno de los ciclistas pasa este primer trago de la
mejor manera posible, pero en todos los casos calientan de repente su
musculatura, y se preparan para su largo ataque a una dura y rompe
piernas "Batalla de Alarcos".
En su primer tramo hasta Piedrabuena se rompe en varios grupos
por orden de preparación física, y es un grupo de 6 ó 7 corredores que
ponen tierra de por medio aunque aquí y ahora lo importante para todos
es terminar. Para los primeros grupos la meta es principal horizonte, y
para el resto de grupos llegar, y si es posible con mejor tiempo
empleado en el recorrido que el pasado año mucho mejor, y así kilómetro
tras kilómetro, llegan a Porzuna donde tienen el primer avituallamiento
sólido y líquido, los primeros en su afán de ganar tiempo al cronómetro
no paran ni para comer ni beber. En el resto de grupos hay de todo. Unos
reponen fuerzas y otros deciden aguantar hasta el próximo
avituallamiento. Y se dirigen a enfilar la gran recta de unos
20 kilómetros que les lleva hasta la Finca la
Toledana que con viento en contra forma algunos abanicos para preparar
la subida más empinada de la Ruta, que se conoce como el Alto de la
Toledana cercano a la localidad de los Cortijos de Arriba. Y allí en
todo lo alto y a casi
1000 metros de altitud, se les ofrece un nuevo
avituallamiento líquido en este caso para reponerse de la pérdida de
líquidos en el esfuerzo de la subida a dicho puerto.
Donde el grupo de escapados lleva unos minutos de adelanto y se prevé
que pueden llega a la meta escapados.
En este casi avituallamiento casi todos los primeros deciden
tomar y reponer agua y sales minerales para afrontar los 90 últimos
kilómetros casi la mitad del recorrido. Como es lógico después de cada
subida viene la recuperación física de la bajada, aquí tienen unos 5 ó
6 kilómetros de bajada para afrontar una zona de
llano con la incertidumbre de si el viento ayuda o no. Reagrupamiento de
los rezagados en la subida al puerto anterior, y en grupos se dan
zarpazos queriendo segregarlos para dejar aclarado al máximo posible los
escogidos para llegar a meta.
En la zona conocida como Las Morras a unos
10 kilómetros
de Malagón, se encuentran con otro avituallamiento sólido y líquido que
les permite reponer fuerzas, pues las van a necesitar en lo que queda
del tramo, pues el viento más que un aliado se la da por desaparecido
pues no hace acto de presencia. Por aquí los grupos que se han ido
segmentando por fuerzas son considerables, marchan en
grupos de 5 ó 10 unidades, y algunos que en forma de duetos y algunas
unidades sueltas a la caza de otros grupos en los que integrarse,
afrontan con gran soledad la compañía no deseada del viento, con poca
ayuda para protegerse con otros compañeros.
Se atraviesa la Localidad de Malagón donde encontramos gentes que se ven
gratamente sorprendidos por el paso de la llamada serpiente multicolor,
que se hace ver por la presencia sonora de los componentes de la
seguridad de la prueba, que no son otros que las motos con sirenas en
marcha de la Guardia Civil. Y custodiados en todo momento por la Policía
Local de esta población tan entendida en ciclismo y tan apasionada en
aplausos que dedica a todos los participantes en su paso por la
misma. Aunque aquí hemos tenido un accidente de un corredor de Pozo
Blanco Diego Fernández Coleto, que ha tenido que ser recogido por una
Ambulancia y ser llevado al Hospital General de Ciudad Real, después de
todo ha habido gran suerte y todo quedó en susto según noticias de sus
compañeros.
La Marcha como hemos indicado anteriormente viene totalmente
fragmentada de principio a fin, en este lugar hay posiblemente ya una
hora de desfase de los primeros, a los ciclistas de cola. Pero el ánimo
sigue en pie y ya se nota cercana
la meta. El siguiente paso es
la Aldea Las Peralosas cercanas a Porzuna, donde
la Peña Ciclista El
Prado ha preparado su último avituallamiento líquido, para que los
esforzados repongan definitivamente fuerzas en forma líquida. Quedan
pocos kilómetros y las estrategias están surtiendo efecto. Ya sólo
quedan en primer lugar los que se van a jugar el premio de ganador, y
así atraviesan el Pantano de Gasset y se dirigen a toda marcha a la
localidad de Fernán Caballero. Avisada
la Policía Local de Ciudad Real para preparar su
entrada en nuestra Ciudad y sobre las 13:30horas, hacen su entrada en
menos de 20 minutos de la anterior localidad, de
nuevo en la compañía sonora de las sirenas de
la Guardia Civil
para llegar a Meta consiguiendo el merecido premio el ciclista. José
Maria Romero Manzanares del equipo de Club Ciclista Manzaneque, con un
tiempo total empleado de 4:19:32 y a una media de: 38,17 kms/h.
Ha sido el Club Más números CLUB CICCLISTA LA CANALLA
de C. Real.
El Ciclista masculino más joven, ALBERTO FUENTES HERMOSO de Club
Ciclista MALAGUEÑO, (16.11.1991),
con un tiempo empleado de: 5:11:45.
El ciclista más veterano ha sido Francisco Escaño
Sánchez, (03.05.1938), con un tiempo empleado de: 5:53:53.
Han participado 46 clubes de todo el territorio nacional.
Llegada feliz después de algún tiempo de espera de todos los
integrantes, tiene preparada una comida a base de hidratos de carbono,
en polideportivo Rey Juan Carlos I, y ya casi sin haber acabo esta
batalla de la VII
Edición, y que ha terminado con victoria. Quedamos a la
espera de más batalla ya para el año 2010. Todos los ciclistas
participantes son obsequiados por la Organización con productos de
nuestra tierra Manchega en forma de: Queso, Vino y Berenjenas.
Agradecemos a: Excmo. Ayuntamiento, Caja Rural como
patrocinadores principales de este evento, así como a Excma. Diputación
Junta de Cdades, y otros patrocinadores que sin ellos no sería posible
hacer este evento deportivo.
Alfredo Silveira Fdez
Coordinador Batalla
de Alarcos
P.C. El Prado
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